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domingo, 16 de diciembre de 2012

Otorga el Perdón


Aquel dolor sigue presente logró marcar un precedente y hoy, hoy sigues mal
aquel recuerdo esta en tu mente, como si fuera ayer lo sientes y hoy, hoy sigues mal
confiabas en el tiempo como aliado para sanar tu heridas
mientras vives encerrado en el recuerdo y no encuentras la salida

Coro
Y te destruye como el veneno que gota a gota llena la casa,
 y la amargura es como un trueno que estremece toda tu casa,
y la venganza entro en acción pero aquí te presento el perdón,
"porque el perdón es..."
Es más que un sentimiento,
es más que una emoción. 
El tiempo no te ayuda, 
tuya es la de decisión,
enfrenta ese tormento
y sal de esa prisión,
porque no fue tu culpa
otorga el perdón.

Aquello que pasó,
aquel suceso duro te marcó,
pensaste que lo habías olvidado pero no
que ya no te afectaba ni pasaba por tu mente,
pero volvió a afectarte y todavía esta latente.
Desde aquel momento has continuado por la vida
esperando que sea el tiempo el que sane las heridas, 
a veces lo recordado y con nada de templanza 
has pensando en la opción de acudir a la venganza.
Sí, fue doloroso, no fue nada bueno, 
pero el resentimiento es similar a un veneno 
que gota a gota tomas para no enfrentar la pena,
pero termina contigo te destruye y te envenena. 
Como tóxico que acaba con el alma y corazón 
que te presenta el odio como una gran opción 
pero al final tu eres quien recibe la aflicción 
pues se enfermó tu cuerpo por la falta de perdón.

Coro...

Perdona y saca todo veneno guardado
permita la salida del rencor acumulado, perdona, 
reacciona y regresa al presente lo que pasó se fue ya no lo tengas pendiente.
Quizás hayas pensado que no hay una razón, 
que no fuiste culpable de lo de tu corazón
pero en ocasiones el perdón por algo trágico 
habrá que darlo aunque suene ilógico,
como aquel caballero que por ti fue mal herido, 
tomando tu lugar te dio un regalo inmerecido,
no suena razonable tampoco apetecible,
pero te perdono y hoy por eso tú eres libre.
Y qué mejor ejemplo que la vida de Jesús que no tenia que hacerlo;
 pero en un cruz llevo toda la culpa que agobió su corazón 
pero con todo y eso recibiste su perdón.

martes, 7 de agosto de 2012

EL PERDÓN Y SUS EFECTOS CURATIVOS


El perdón es uno de los actos más nobles que puede consumar una persona, aunque como recurso curativo ha sido subutilizado. Se ha demostrado científicamente que perdonar resulta una eficaz medicina, por ser una especie de bisturí simbólico que corta el cordón umbilical que nos une al dolor, lo nutre y lo conserva. Su efecto positivo en la salud física y espiritual mejora nuestra calidad de vida en sentido general.
Pero, perdonar no es una tarea fácil, porque demanda fortaleza y valentía de la persona que se siente ofendida. Contrariamente a lo que muchos piensan, olvidar un agravio es un acto de fortaleza, no de debilidad; porque involucra una gran dosis de voluntad para superar la parte animal del ser humano y vencer el impulso de la venganza.

EL RENCOR DAÑA LA SALUD
El rencor es un mal sentimiento, pues cuando recordamos una ofensa o pensamos en la persona o circunstancia que la provocó experimentamos sensaciones molestas: frustración, dolor, ira, impotencia y ansiedad. Esa carga tóxica anega nuestra mente, se instala en nuestro organismo y nos provoca angustia e infelicidad.
Se ha comprobado que el enfado, el encono y el resentimiento son emociones que nos conectan directamente con la hipertensión arterial y otras enfermedades; además de producirnos molestias como dolores de cabeza, indigestión, tensión muscular y calambres.
Pero ninguna de las incomodidades físicas que producen el odio y el rencor son comparables con el perjuicio que nos provocan en el aspecto psicológico: apagan el espíritu y nos desvalijan de energía positiva.

¿QUÉ DICEN LOS CIENTÍFICOS?
En la mayoría de los casos, las ofensas producen sentimientos de coraje, de dolor y de resentimiento y en muchas ocasiones el deseo de vengarse del causante del agravio, ultraje o humillación y de cobrar "ojo por ojo" y "diente por diente".
La persona que se niega a perdonar y fomenta el rencor sigue siendo víctima de quien le lastimó en el pasado y aunque mucho se ha hablado del "dulce sabor de la venganza" está comprobado que saber perdonar ofrece mucho más ventajas - a largo plazo- que cobrar una ofensa.
Los resultados de algunas investigaciones científicas han demostrado que las víctimas que perdonan a sus agresores experimentan una mejoría física y psicológica mayor que aquellas que no lo hacen. Quien se rehúsa a perdonar conserva en sus adentros una carga de sentimientos negativos y esto provoca que el acto de la agresión se prolongue más en el tiempo.
Pero no son solos las sectas religiosas las que proclaman los beneficios del perdón; sino que la psicología también sostiene que el rencor, el coraje y el deseo de venganza dañan el cuerpo y el alma, porque provocan y crean emociones negativas en el cerebro que impiden el funcionamiento sereno y equilibrado de una persona.
Según las últimas investigaciones científicas, cuando el estado de ánimo se mantiene deseando una revancha o represalia, el cerebro y el cuerpo humano promueven toxinas que actúan sobre el organismo y afectan los sistemas cardiovascular, digestivo y nervioso.
El doctor Frederick Luskin, profesor de la Escuela de Medicina de la Universidad de Stanford y fundador del Stanford Forgiveness Project (institución que estudia los efectos del perdón en el ser humano) asegura que perdonar nos libera para vivir a plenitud y con salud de mente, cuerpo y espíritu.
Según los estudios de Luskin (quien también es autor de la obra "Perdona para siempre") cuando una persona condona una ofensa eleva su vitalidad, su apetito, sus patrones de sueño y su energía. Todo lo que disminuye la ira, el dolor y la depresión, puede reducir también la presión arterial y hacer a las personas más optimistas, energéticas y vitales.

BENEFICIOS DEL PERDÓN

Los investigadores del tema aseguran que al perdonar se obtienen los siguientes beneficios:
- Disminución de los niveles de ira y hostilidad.
- Aumento de los sentimientos de amor.
- Mejor habilidad para controlar la ira.
- Incremento en la capacidad de confiar en otros.
- Liberación de los sentimientos asociados a eventos del pasado.
- Ayuda para evitar la repetición de ciertos de patrones negativos.
- Mejoría significativa en los desórdenes de índole psicológico y de la salud en sentido general.
- Beneficia tanto a quien lo otorga como a quien lo recibe.
- Fortalece y solidifica las relaciones.

¿POR QUÉ ES TAN DIFÍCIL PERDONAR?
Perdonar es gran un desafío, por el valor que concede nuestra cultura al YO y al EGO. Se nos hace ver que perdonar es un símbolo de debilidad. Pero no es cierto, porque olvidar una ofensa, ultraje, escarnio, injuria, insulto o maltrato es un acto valiente que lleva implícito una gran integridad.
Si bien perdonar es un acto que resulta tan positivo y terapéutico muchas personas se niegan a hacerlo por varias razones, entre ellas:

- Piensan que esta actitud es una manera de demostrar que "tienen la razón"
- Consideran que es una forma de controlar la situación o de mantener cierta ilusión de control.
- Lo utilizan como un medio para evitar la intimidad.
- Tratan con eso de eludir sentimientos más profundos de tristeza, desesperación, dolor, abandono y rechazo.
- Estiman que es una forma de hacerse escuchar, castigar o de desquite.
- Utilizan esta actitud como para insistir en que el problema es suyo, no de otra persona.
- Entienden que actuando así logran que la vida continúe tal como está y evaden la claridad que podría proporcionar un cambio al cual temen.

¡FUERA EL RENCOR!
Caroline Myss, autora del best seller "Anatomía del espíritu", afirma que mantener vivo el rencor es como si te hubieran hecho una herida física y a cada instante la abrieras para sentir lo terrible y dolorosa que es.
El psicólogo norteamericano Michael E. McCullough y su grupo de colaboradores estudiaron la personalidad de los vengativos, los procesos y aptitudes que requiere el perdonar y los efectos saludables que de ahí se derivan. g Concluyeron también en que perdonar puede optimar la calidad de vida, la presión arterial, el sistema inmune y prevenir la depresión, la ansiedad.
Los textos sagrados de distintas religiones, como el budismo, el hinduismo y el cristianismo, aconsejan la absolución y la gracia del perdón ante las ofensas sufridas. De manera, que en la dimensión de nuestra vida como creyentes es aconsejable que sepamos perdonar para así obtener la gracia divina.
El perdón nos ayuda a reducir el resentimiento, el enojo y la irritación; sentimientos que desarrollan en la persona un sentido de culpa, zozobra e agitación. El rencor, el coraje y el deseo de venganza dañan el cuerpo y el alma, porque provocan emociones negativas en el cerebro e impiden un funcionamiento sereno y equilibrado.

¡Perdonemos! porque el perdón es un instrumento de reconstitució n y encuentro y a través de él no solo vamos a favorecer nuestra salud física sino también para calmar nuestro espíritu, lograr la paz interior y la gracia divina.


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