viernes, 31 de agosto de 2012

Obstáculos


Ho' oponopono "La sanación de tu mundo comienza en ti"






El siguiente texto fue escrito por el Dr. Joe Vitale. La historia que nos cuenta y sus reflexiones encierran un desafío y una bendición: la realidad externa a nosotros es nuestra propia creación individual y, si aceptemos plenamente este hecho, podemos sanarla a través del amor.

Hace unos años, escuché hablar de un terapeuta en Hawaii que curó un pabellón completo de pacientes criminales con serias patologías (locos) sin siquiera ver a ninguno de ellos. El psicólogo estudiaba la ficha del recluso y luego miraba dentro de si mismo para ver cómo él (el psicólogo) había creado la enfermedad de esa persona. En la medida en que él mejoraba, el paciente mejoraba también.La primera vez que escuché hablar de esta historia, pensé que era una leyenda urbana. ¿Cómo podía cualquiera curar a otro tratando de curarse a si mismo? Y, ¿cómo podía, aunque fuera un verdadero maestro, con un gran poder de autocuración, sanar a criminales insanos? No tenía ningún sentido, no era lógico. De modo que descarté esta historia.

Sin embargo, la escuche nuevamente un año después. El terapeuta había usado un proceso de sanación hawaiano llamado “Ho´oponopono”. Nunca había oído hablar de esta técnica, sin embargo no podía dejar de pensar en esa historia. Si era totalmente cierta, yo tenía que saber más.Siempre había entendido que “total responsabilidad” significaba que soy el responsable de lo que pienso y hago. Pero lo que esté mas allá, está fuera de mis manos. Creo que la mayor parte de la gente piensa lo mismo acerca de la responsabilidad: somos responsables de lo que hacemos, no de lo que los otros hacen. Pero eso no es así.

El terapeuta Hawaiano que sanó a esas personas mentalmente enfermas, el Dr. Ihaleakalá Hew Len, me enseñaría una nueva perspectiva acerca de lo que es la total responsabilidad. Probablemente hayamos hablado una hora en nuestra primera conversación telefónica. Le pedí que me contara la historia completa de su trabajo como terapeuta.Me explicó que había trabajado en el Hospital Estatal de Hawaii durante cuatro años. El pabellón donde encerraban a los enfermos criminales era peligroso. Por regla general los psicólogos renunciaban al mes de trabajar allí. La mayor parte de los miembros del personal se enfermaban al poco tiempo o simplemente renunciaban. La gente que atravesaba el pabellón caminaba con sus espaldas contra la pared, temerosos de ser atacados por los pacientes. No era un lugar placentero para vivir, ni para trabajar ni para visitar.

El Dr. Len me dijo que el nunca vio a los pacientes. Acordó tener una oficina y estudiar los legajos. Mientras miraba esos legajos, trabajaba sobre si mismo. Y mientras lo hacía, los pacientes mejoraban.“Luego de unos pocos meses, a los que debían permanecer encadenados se les podía permitir que caminaran libremente” me dijo. “A otros, a quienes tenían que mantener permanentemente medicados, se les podía reducir las dosis. Y algunos, que no hubieran tenido jamás la posibilidad de ser liberados, fueron dados de alta”. Yo estaba asombrado. “No solamente eso”, continuó, “sino que el personal comenzó a disfrutar de su trabajo.”

“El ausentismo y los cambios de personal disminuyeron drásticamente. Terminamos con más personal del que necesitábamos porque los pacientes eran liberados, pero todo el personal venía a trabajar. Hoy ese pabellón está cerrado.”Aquí es, lógicamente, donde le hice la pregunta del millón de dólares: “¿Qué estuvo haciendo usted consigo mismo que provocó el cambio en esas personas?”“Simplemente estaba sanando la parte de mí que había creado sus enfermedades”, dijo él. No entendí. El Dr. Len me explicó que la total responsabilidad se extiende a todo lo que está presente en tu vida, simplemente porque está en tu vida. Es tu responsabilidad en un sentido literal. Todo el mundo es tu creación.¡Uau! Esto es muy difícil de aceptar. Ser responsable por lo que yo hago o digo es una cosa. Pero ser responsable por lo que cualquiera que esté en mi vida haga o diga, es otra muy distinta. Si asumes completa responsabilidad por tu vida, entonces todo lo que ves, escuchas, saboreas, tocas o experimentas, de cualquier forma, es tu responsabilidad. Esto significa que la actividad terrorista, el presidente de tu país, la economía o cualquier cosa que experimentas y no te gusta, están allí para que tu las sanes. No existen, por decirlo así, excepto como proyecciones que salen de tu interior. El problema no está ahí afuera, está en ti, y para resolverlo, tú debes cambiar.Sé que esto es difícil de aceptar, mucho menos de vivirlo realmente. Echarle a otro la culpa es mucho más fácil que asumir la total responsabilidad. Pero mientras hablaba con el Dr. Len, comencé a comprender que esta sanación tan particular, el Ho’oponopono, significa amarse plenamente a uno mismo.Si deseas mejorar tu vida, debes sanar tu vida. Si deseas curar a cualquiera, aún a un criminal mentalmente enfermo, lo haces curándote a tí mismo.Le pregunté al Dr. Len cómo se curaba a si mismo, qué era lo que hacía exactamente cuando miraba los legajos de los pacientes.“Simplemente decía ‘Lo siento’ y ‘Te amo’, una y otra vez” explicó él: “Lo siento… Te amo”“¿Sólo eso?”“Sólo eso.”“Resulta que amarte a ti mismo es la mejor forma de mejorarte a ti mismo. Y mientras te mejoras a ti mismo, mejoras tu mundo.”Permíteme darte un rápido ejemplo de como funciona esto: en una oportunidad recibí un e-mail muy agresivo, que me desequilibró. Normalmente hubiera intentado manejar la situación trabajando sobre mis aspectos emocionales más negativos o tratando de razonar con la persona que envió el mensaje. Esa vez decidí probar el método el Dr. Len. Me puse a pronunciar silenciosamente “lo siento” y “te amo”. No lo decía a nadie en particular. Simplemente estaba invocando el espíritu del amor para sanar, dentro de mí, lo que estaba creando esa circunstancia externa.

En el término de una hora recibí otro e-mail de la misma persona. Se disculpaba por el mensaje anterior. Ten presente que no realicé ninguna acción externa que provocara la disculpa. Ni siquiera contesté el mensaje. Sin embargo, sólo diciendo “te amo”, de algún modo sané dentro de mí lo que estaba creando en él.


Más tarde asistí a un taller de Ho’oponopono dirigido por el Dr. Len, que tiene ahora más de 70 años y es un chaman venerable y solitario.Alabó mi libro, “El Factor Atractivo”. Me dijo que mientras yo me mejore a mí mismo, la “vibración” de mi libro aumentará y todos lo sentirán cuando lo lean. En resumen: a medida que yo me mejore, mis lectores mejorarán.“¿Y qué pasará con los libros que ya he vendido y han salido de mí?” pregunté.“No han salido realmente”, explicó una vez más soplando en mi mente su sabiduría mística. “Aún están dentro de ti”. En resumen: no hay afuera. Me llevaría un libro entero intentar explicar esta técnica con la profundidad necesaria, para transmitir algo así como que cuando desees mejorar cualquier aspecto o situación en tu vida, hay sólo un lugar donde intentarlo: dentro de ti. Y cuando mires allí, hazlo con amor”.
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Dr. Joe Vitale


Ho' oponopono: “Si yo lo he creído, yo lo he creado”

Para escuchar la canción: http://www.youtube.com/watch?v=LA22dKDQXvQ






Ho' oponopono es una antigua práctica hawaiana basada en la reconciliación y el perdón. 

Ho’oponopono significa “corregir un error” o “hacer lo correcto”.
Nosotros creamos nuestra realidad, somos cocreadores y todo lo que vemos, experimentamos, toda la gente que nos rodea, todo lo que conforma nuestro mundo está ahí porque nosotros lo hemos creado, le hemos pedido que esté por alguna razón o motivo. Está ahí porque así se lo pedimos y así lo consienten… por consiguiente nosotros somos los responsables de lo que ocurre en nuestro mundo. 

Hemos de aceptar que tenemos el 100% de responsabilidad en las cosas que ocurren. 
Nuestra mente se compone de un Consciente, un Supraconsciente y un Subconsciente al que muchos identifican con el Niño Interior, Niño que posee la "llave de nuestra felicidad" y almacena en su poder información de todo lo acontecido en esta y otras vidas. Digo que tiene la llave de nuestra felicidad, porque hay muchas experiencias que las estamos fabricando pero no somos en realidad conscientes de ello, las está creando este niño o subconsciente partiendo de los datos que posee de experiencias antiguas. 

El afán de este Niño es ser feliz, como cualquier otro niño en el mundo, él te ama y se identifica con tu ser físico. Como cualquier niño necesita que le prestes atención, le encanta que le mimes y necesita sentirse verdaderamente querido, valorado y protegido. Tenemos que llegar a comprender que la mente es perfecta pero no las memorias que contiene, los datos con los que trabaja y es ahí donde incide esta técnica, en la corrección de lo errado de esas memorias y datos, en la corrección de la visión y la creación de este Niño Interior que a toda costa intentará protegerte y hacer que le tomes en consideración, incluso usando el sabotaje de tus proyectos para conseguirlo si es necesario.

Tenemos que estar dispuestos a aceptar nuestra responsabilidad y también a un mismo tiempo aceptar la ayuda de la Divinidad, aceptar que es con esta ayuda con la que podremos sanar y ser sanados.
Para poder practicar esta técnica hay que conectar con nuestro Niño Interior y pedirle que se comunique con la Divinidad y le diga:”Divinidad limpia en mi lo que está contribuyendo a que aparezca este problema”Después hay que afirmar: Lo siento, perdóname, te amo, gracias.Al hacer esto estoy pidiendo a la Divinidad que cancele programas (memorias) en mí para que ellos sean cancelados también en las otras personas, estoy pidiendo sanar mi Niño Interior para sanarme a mi mismo y a los demás.



Traer paz y equilibrio de una manera simple y efectiva, mediante la limpieza mental y física y a través de un proceso de arrepentimiento, perdón y transmutación.
Ho’oponopono puede ser usado por todas las personas independientemente de su edad y cultura. 

Cosas que podemos lograr con el Ho'oponopono:
  • Resolver problemas de una manera simple.
  • Soltar los problemas que te causan stress, enfermedad y desequilibrio.
  • Saber quien realmente eres y encontrar tu identidad a través de la introspección y sanarte tu mismo, a través de tu borrado de plantillas, miedos, etc.
  • Comunicarte y proteger a tu niño interior, que es tu subconsciente y es quien materializa las cosas en tu vida.
  • Conseguir paz interior y equilibrio mediante la purificación espiritual, mental y física.
  • Sanar y dejar partir memorias emocionales dolorosas sin tener que revivirlas.
  • Perdón y transmutación.
Si nosotros podemos aceptar que somos la suma total de todos los pensamientos pasados, emociones, palabras, hechos y acciones y que nuestras vidas presentes y elecciones están marcadas por este banco de memoria del pasado, entonces empezamos a ver como un proceso de corregir errores puede cambiar nuestras vidas, nuestras familias y nuestra comunidad.

Está basada en solo estas tres peticiones:
  1. Lo siento
  2. Por favor Perdóname
  3. Te amo

La impronta toma tres niveles:
  1. De mi hacia mi.
  2. De mi hacia otros
  3. De otros hacia mi.

“Si yo lo he creído, yo lo he creado” y he hecho una matriz o una plantilla, ahora debo borrarla.
Tenemos que borrar la matriz de la dualidad en mí que me causó tanto dolor por vivir en el ensayo y error. Entonces usemos la carga enèrgetica de estas palabras que se volveràn en nuestros mantras màs usados:
  • Lo siento.
  • Por favor perdòname.
  • Gracias. 
  • Te amo.
 Ho'oponopono en realidad es muy simple. Para los antiguos Hawaianos todos los problemas se reducen a un pensamiento. Pero tener un pensamiento no es en sí un problema. Entonces ¿cuál es el problema? El problema es que todos nuestros pensamientos están imbuidos de memorias dolorosas, memorias de personas, lugares y cosas.

Hay varias formas de Ho’oponopono para aliviarte a ti (o a alguien más) de cualquier cosa que tengas. Recuerda que lo que ves en otros está también en ti, por lo que la curación es una auto-curación. Nadie más tiene que hacer estos procesos sino tú.
Ésta es la oración que Morrnah (la creadora de este proceso) dijo para ayudar a aliviar cientos y miles de personas.

“Divino Creador, Padre, Madre, Hijo en uno … Si yo, mi familia, parientes y antepasados lo han ofendido a usted, su familia, parientes y antepasados en pensamientos, palabras, hechos y acciones desde el inicio de nuestra creación al presente, pedimos tu perdón … Que esto limpie, purifique, libere, corte todos los recuerdos negativos, bloques, energías y vibraciones que transmuten estas energías no deseadas a luz pura … y está hecho. “

La manera en que el Dr. Hew Len sana es primero diciendo “lo siento” y “por favor perdóname”. Dices eso para reconocer que algo –sin que sepas qué es- ha entrado a tu cuerpo/mente. No tienes idea de cómo llegó allí, pero no necesitas saberlo tampoco.

Por ejemplo, si tienes depresión o tristeza, simplemente limpias el programa que lo causa. Al decir “lo siento” le dices a tu divinidad que tú quieres perdón dentro de ti por cualquier cosa que haya traído la depresión a ti. No le pides a la divinidad que te perdone, le pides que te ayude a perdonarte.
Después dices, “Te amo” y “Gracias”.

El “Te amo” cambia la energía de estar atorada a fluir. Te reconecta contigo, con tu esencia, tu divinidad. Como el estado Cero es de puro amor, y tiene cero limites, estás empezando a obtener ese estado al expresar amor. Cuando a esa frase le sigue un “Gracias” estás expresando gratitud por la oportunidad de sanar los programas que dañinos que hay en ti.

SER: Energía en movimiento, el El Lunes, 21 de mayo de 2012