Jahnavi Harrison - Ceili in Braj! (Hari Haraye)
sábado, 1 de julio de 2017
¿Qué buscamos? la FELICIDAD
La mayoría de las personas son buscadores. Ellos van de un movimiento a otro, de un maestro a otro. De una conferencia a la siguiente y nunca practican nada. ¿Cómo esperan llegar a alguna parte?
¿Qué es lo que todo el mundo quiere realmente de la vida?
¿Qué es lo que todo el mundo está buscando?
¿Qué es lo que la gente realmente quiere más que cualquier otra cosa?
Y la respuesta es la felicidad.
Todo lo que haces es por la felicidad.
Te casas para ser feliz. Te divorcias para ser feliz. Tienes un trabajo y vas a trabajar, para que puedas ganar dinero y te traiga felicidad. Pero como todos sabemos, la felicidad nunca es duradera. Lo que realmente queremos es la felicidad eterna. La felicidad que dura para siempre. La felicidad que no cambia. Queremos la felicidad eterna. Piensa en eso, la felicidad completa. La felicidad que nunca desaparece.
Ahora la pregunta es: ¿Existe tal cosa?
Y si es así, ¿cómo la consigo?
Bueno, la respuesta a la primera pregunta es sí, existe tal cosa y la consigues al no permitir que tu mente salga al mundo. Manteniendo tu mente en el corazón.
Cuando tu mente sale por el mundo lo estropea.
Entonces, ¿cómo alcanzar la felicidad?
Permitiendo que tu mente vuelva dentro de ti mismo y repose en tu corazón.
La felicidad es tu naturaleza divina. La felicidad es lo que eres. Sin embargo, sólo puedes saber esto cuando tu mente está tranquila y en silencio. En ese momento te da lo mismo lo que está pasando en el mundo. Estarás feliz, dichoso y tranquilo.
Ahora, ¿cuánto tiempo dura esto antes de que tu ego comience a jugar juegos contigo otra vez?
Cada vez que la mente deje de reposar en tu corazón y salga al mundo de ahí fuera, la felicidad desaparecerá.
El mundo exterior no puede traerte más que miseria.
La felicidad no se puede encontrar en el mundo, solo se puede encontrar cuando tu mente reposa en tu corazón.
(Cuando la mente reposa en el corazón, lo que queda es el Silencio, la Realidad Absoluta, la Conciencia Pura, el Ser.
La mente se ha calmado, no hay movimiento, no hay ir y venir, sólo hay lo que Es, y lo que Es es la verdadera felicidad).
Robert Adams
APRENDER A AMAR - OSHO
APRENDER A AMAR - OSHO
El auténtico amor no es una búsqueda para combatir la soledad. El auténtico amor consiste el transformar el aislamiento en soledad, en ayudar a la otra persona. Si amas a una persona, la ayudas a estar sola. No intentas llenarla. No intentas completarla con tu presencia. La ayudas a estar sola, a estar tan llena de sí misma o de su propio ser que no te necesite.
Cuando una persona es completamente libre, puede compartir, es el fruto de esa libertad. Entonces da mucho, pero no supone un negociación. Da mucho porque tiene mucho. Da porque disfruta dando.
Los amantes están solos, y un verdadero amante nunca destruye tu soledad. Siempre será totalmente respetuoso con tu individualidad, con tu soledad. Es sagrada. No interferirá en ella, no intentará entrometerse en ese espacio.
Sin embargo, normalmente, los amantes, los denominados "amantes", tienen mucho miedo a la soledad de la otra persona, a su independencia. Tienen miedo porque creen que si la otra persona es independiente, no les necesitará, se deshará de ellos. Así que la mujer no hace más que intentar controlarlo todo para que su marido o su novio siga siendo dependiente. Tiene que necesitarla siempre, para que ella siga siendo valiosa. Y el hombre no hace más que intentar lo mismo por todos los medios posibles, para que siga siendo valioso. El resultado es una transacción, no es amor, y hay luchas y peleas continuas. La lucha se establece porque todo el mundo necesita libertad.
El amor permite la libertad; no solo la permite, sino que la refuerza. Y todo aquello que destruya la libertad no es amor. Será otra cosa. El amor y la libertad van juntos, son dos alas de un mismo pájaro. Siempre que veas que tu amor va en contra de tu libertad, debes saber que estás haciendo otra cosa en nombre del amor.
Permite que este sea tu criterio a seguir: la libertad es el criterio; el amor te da libertad, te hace libre, te libera. Y una vez que eres totalmente libre, te sientes agradecido a la persona que te ha ayudado. Ese agradecimiento es casi religioso. Sientes que en la otra persona hay algo divino. Él te ha hecho libre, ella te ha hecho libre, y el amor no se ha convertido en posesión.
Cuando el amor se deteriora se convierte en posesión, celos, lucha por el poder, política, dominación, manipulación; mil cosas, todas ellas horribles. Cuando el amor se eleva a las alturas, al cielo más puro, es libertad, libertad absoluta.
Si estás enamorado con ese amor del cual estoy hablando, tu amor ayudará a la otra persona a estar integrada. Tu amor se convertirá en una fuerza cimentadora para la otra persona. A través de tu amor, la otra persona se convertirá en un todo, único e individual, porque tu amor le dará libertad. Bajo el paraguas de tu amor, bajo la protección de tu amor, la otra persona empezará a crecer.
Todo crecimiento necesita amor, pero amor incondicional. Si el amor impone condiciones, el crecimiento no podrá ser total porque esas condiciones se interpondrán.
Ama incondicionalmente, no pidas nada a cambio. Recibirás mucho sin necesidad de pedirlo -lo convertiras en otra cosa-, pero no seas un mendigo. En el amor sé un emperador. Solamente da y observa qué ocurre: recibirás mil veces más. Pero tienes que aprender el truco. De lo contrario seguirás siendo un avaro; darás un poco y esperarás recibir algo, y esa espera y esa expectación destruirán toda la belleza de tus actos.
Cuando estás aguardando y esperando, la otra persona siente que eres un manipulador. Puede que lo diga o puede que no, pero siente que eres un manipulador. Y cuando uno siente que la otra persona está intentando manipularla, se rebela contra ello porque va contra la necesidad interior del alma, ya que cualquier exigencia que provenga del exterior te desintegra. Cualquier exigencia del exterior divide. Cualquier exigencia del exterior es un crimen contra ti, porque contamina tu libertad. Entonces ya no eres sagrado. Ya no eres el fin, estás siendo utilizado como un medio. Y el acto más inmoral del mundo consiste en utilizar a otra persona como un medio.
Cada ser es un fin en sí mismo. El amor te trata como un fin en ti mismo. No tiene que arrastrarte ninguna expectación.
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